La NIIF 17 establece los principios de reconocimiento, medición, presentación y revelación de los contratos de seguro. Sustituyó a la NIIF 4 y armonizó un área donde antes convivían prácticas nacionales muy distintas.
Qué contratos entran en el alcance
La norma se aplica a los contratos de seguro emitidos, a los contratos de reaseguro mantenidos y a los contratos de inversión con componentes de participación discrecional emitidos por una entidad que también emite contratos de seguro.
El criterio decisivo no es quién emite el contrato sino qué contiene: existe contrato de seguro cuando una parte acepta un riesgo de seguro significativo de otra, comprometiéndose a compensarla si ocurre un suceso futuro incierto que la afecta adversamente.
Esto tiene dos consecuencias que sorprenden. Una entidad no aseguradora puede tener contratos dentro del alcance, por ejemplo ciertas garantías extendidas. Y una aseguradora puede tener productos fuera de él, si el riesgo transferido es financiero y no de seguro.
Quedan excluidas, entre otras, las garantías del fabricante sobre sus propios productos, las obligaciones por beneficios a empleados y las garantías financieras que la entidad haya optado por tratar bajo NIIF 9.
Los tres modelos de medición
| Modelo | Nombre | Cuándo se aplica |
|---|---|---|
| GMM | Modelo general (building block approach) | Modelo por defecto para todos los contratos |
| PAA | Enfoque de asignación de la prima | Simplificación para contratos de cobertura corta |
| VFA | Enfoque de comisión variable | Contratos con participación directa en el rendimiento |
Los bloques del modelo general
El GMM mide el pasivo del contrato sumando cuatro componentes:
- Estimación de los flujos de efectivo futuros. Ponderados por probabilidad, dentro del límite del contrato, con información actual y sin sesgo.
- Ajuste por el valor temporal del dinero. Descuento a tasas que reflejen las características de los flujos.
- Ajuste por riesgo no financiero. Compensación exigida por soportar la incertidumbre.
- Margen de servicio contractual (CSM). La ganancia no devengada del contrato.
Los tres primeros forman los flujos de cumplimiento. El cuarto es el que impide reconocer beneficio el día de la emisión.
Qué es el CSM
El margen de servicio contractual representa la ganancia que la entidad espera obtener del contrato y que todavía no ha ganado. Se calcula en el reconocimiento inicial de modo que el resultado del día uno sea cero: si los flujos de cumplimiento arrojan un valor favorable, ese importe se difiere como CSM en lugar de reconocerse como ingreso.
Después, el CSM se libera a resultados a lo largo del periodo de cobertura, conforme se presta el servicio, utilizando unidades de cobertura que reflejan la cantidad de servicio proporcionada en cada periodo.
Hay una asimetría deliberada en el diseño. Si al medir el contrato resulta que es oneroso —los flujos de cumplimiento son desfavorables—, no se difiere nada: la pérdida se reconoce de inmediato en resultados. Las ganancias se difieren; las pérdidas, no.
El ajuste por riesgo
Es la compensación que la entidad requiere por asumir la incertidumbre sobre el importe y el calendario de los flujos derivados del riesgo no financiero.
La NIIF 17 no impone una técnica de cálculo. Admite el nivel de confianza, el coste de capital, el margen sobre escenarios adversos u otras, pero exige revelar el nivel de confianza equivalente, de modo que los estados de distintas entidades puedan compararse aunque el método interno difiera.
El ajuste por riesgo se libera a resultados a medida que la incertidumbre se resuelve.
Cuándo se puede usar el PAA
El enfoque de asignación de la prima es una simplificación del modelo general para la medición del pasivo por cobertura restante. Puede aplicarse cuando se cumple alguna de estas condiciones:
- El periodo de cobertura de cada contrato del grupo es de un año o menos.
- La entidad espera razonablemente que el resultado no difiera de forma significativa del que daría el modelo general.
Es el enfoque habitual en los ramos generales o de no vida, donde la cobertura anual es la norma. Bajo PAA no se calcula CSM para el pasivo por cobertura restante, aunque el pasivo por reclamaciones incurridas sí se mide descontando los flujos e incorporando el ajuste por riesgo.
El VFA y los contratos participativos
El enfoque de comisión variable se aplica a contratos con participación directa, en los que el asegurado participa en una cartera identificada de elementos subyacentes y la entidad espera pagar una proporción sustancial de su valor razonable.
Su particularidad es que los cambios en el valor de los elementos subyacentes que corresponden al asegurado ajustan el CSM en lugar de ir a resultados. Es lo que permite que un producto de vida ahorro no traslade toda la volatilidad de los mercados a la cuenta de resultados del ejercicio.
Los enfoques de transición
| Enfoque | Cuándo se usa | Efecto |
|---|---|---|
| Retroactivo completo | Por defecto, si es practicable | Como si la NIIF 17 se hubiera aplicado siempre |
| Retroactivo modificado | Si el completo es impracticable | Simplificaciones con la información razonable disponible |
| Valor razonable | Alternativa al modificado | CSM por diferencia entre valor razonable y flujos de cumplimiento |
La elección no es menor: determina el CSM inicial y, por tanto, el beneficio que se reconocerá en los ejercicios siguientes. Dos entidades con carteras idénticas pueden mostrar resultados muy distintos según el enfoque adoptado, de ahí que las revelaciones sobre transición sean tan extensas.
Requisitos de datos
La NIIF 17 es exigente en información, y ese suele ser el mayor obstáculo de implantación:
- Datos por grupo de contratos, definidos por cartera, año de emisión y rentabilidad esperada al inicio.
- Series históricas suficientes para estimar flujos futuros con fundamento.
- Curvas de descuento coherentes con las características de los flujos.
- Trazabilidad del movimiento del CSM y del ajuste por riesgo periodo a periodo.
- Conciliaciones de apertura a cierre de cada componente del pasivo.
La agrupación en cohortes anuales y por rentabilidad esperada es lo que multiplica el volumen de cálculo: una cartera que antes se gestionaba en bloque pasa a requerir seguimiento por grupos, cada uno con su propio CSM.