La provisión es un pasivo de cuantía o vencimiento inciertos reconocido conforme a la NIC 37. La previsión no es una categoría de la normativa internacional: es un término de uso tradicional en varios países hispanohablantes que, según el contexto, designa una provisión, una corrección de valor de un activo o una reserva de patrimonio.
Dos palabras, un malentendido
Buena parte de la confusión entre ambos términos no es conceptual sino lingüística. Las NIIF utilizan «provisión» con un significado preciso y no emplean «previsión» como categoría contable. Sin embargo, la palabra sobrevive en manuales, planes de cuentas antiguos y en la práctica de muchas empresas, con significados que varían de un país a otro.
Antes de discutir el tratamiento, conviene averiguar a qué se refiere quien usa el término.
Qué es una provisión
La NIC 37 define la provisión como un pasivo sobre el que existe incertidumbre acerca de su cuantía o de su vencimiento. La incertidumbre es lo que la separa de una cuenta por pagar ordinaria, donde importe y fecha están determinados.
Ejemplos habituales: provisión por litigios, por garantías otorgadas sobre productos vendidos, por desmantelamiento y restauración de instalaciones, por contratos onerosos y por reestructuraciones anunciadas.
Los tres requisitos
Para reconocer una provisión
1. Existe una obligación presente, legal o implícita, resultante de un suceso pasado.
2. Es probable que se requiera una salida de recursos para liquidarla.
3. El importe puede estimarse de forma fiable.
Si falta alguno de los tres, no hay provisión. Cuando la obligación es solo posible, o siendo presente la salida de recursos no es probable, estamos ante un pasivo contingente, que no se reconoce en el balance y únicamente se revela en las notas.
El primer requisito merece atención: la obligación debe derivar de un suceso pasado. Las pérdidas futuras derivadas de la operación del negocio no generan provisión, por muy previsibles que sean, porque la entidad puede evitarlas dejando de operar.
Qué se entiende por previsión
El término se emplea con al menos tres sentidos distintos, y de ahí el problema:
- Como sinónimo de provisión. Uso frecuente en la tradición contable de varios países: «previsión para juicios», «previsión para indemnizaciones».
- Como corrección de valor de un activo. «Previsión para deudores incobrables», que en terminología NIIF es un deterioro y minora el activo, no un pasivo.
- Como reserva de patrimonio. «Reserva de previsión» constituida por acuerdo de la junta para afrontar contingencias futuras genéricas. No es un pasivo: es patrimonio.
Esta última acepción es la más problemática, porque una reserva por contingencias genéricas no cumple los requisitos de la NIC 37: no existe obligación presente frente a un tercero. Dotarla contra resultados sería incorrecto.
El caso de las correcciones de valor
Una diferencia estructural, independiente del nombre que se use: la provisión es un pasivo y aparece en el lado derecho del balance; el deterioro es una minoración de un activo y se presenta restando del saldo correspondiente.
La provisión por garantías es un pasivo: la empresa deberá desembolsar recursos frente a sus clientes. El deterioro de cuentas por cobrar no es un pasivo: nadie va a reclamar nada, sencillamente el derecho de cobro vale menos de lo que figura registrado.
Llamar «previsión para incobrables» a esa corrección de valor es aceptable coloquialmente, pero si conduce a registrarla como pasivo el balance queda mal formulado: infla simultáneamente el activo y el pasivo.
Cuadro comparativo
| Provisión (NIC 37) | Deterioro de activo | Reserva de patrimonio | |
|---|---|---|---|
| Naturaleza | Pasivo | Minoración de activo | Patrimonio |
| Contrapartida | Gasto del periodo | Gasto del periodo | Distribución del resultado |
| Requiere obligación con tercero | Sí | No | No |
| Afecta al resultado | Sí | Sí | No |
| Ejemplo | Provisión por litigios | Deterioro de cuentas por cobrar | Reserva para contingencias |
Cómo resolverlo en la práctica
Ante una partida llamada «previsión», tres preguntas bastan para clasificarla correctamente.
¿Existe una obligación presente frente a un tercero derivada de un hecho ya ocurrido? Si la respuesta es sí y la salida de recursos es probable y estimable, es una provisión y va al pasivo con cargo a resultados.
¿Se trata de un activo que vale menos de lo registrado? Entonces es un deterioro: minora el activo, también con cargo a resultados.
¿Es una decisión de los socios de no repartir beneficios para afrontar eventualidades futuras genéricas? Es una reserva: se constituye al distribuir el resultado y no toca el estado de resultados.
El nombre que figure en el plan de cuentas de la empresa es lo de menos. Lo que decide el tratamiento es la sustancia económica de la partida.